La suspensión de la divulgación de información climática en Canadá ha cambiado el debate sobre la divulgación de información en materia de sostenibilidad en el país. Sin embargo, no ha reducido la necesidad de contar con competencias más sólidas en materia de sostenibilidad. En muchas empresas, estas competencias han cobrado aún más valor.
Las empresas canadienses se enfrentan ahora a una situación ambigua. Se ha ralentizado el nuevo proceso obligatorio de divulgación de información climática. Al mismo tiempo, los inversores, las entidades crediticias, los consejos de administración, los clientes y los organismos reguladores siguen esperando información fiable sobre el riesgo climático, la gobernanza, las emisiones y la resiliencia a largo plazo.
Esto plantea una cuestión práctica para los profesionales: ¿deberían esperar a que se publiquen las normas definitivas o prepararse ya?
La respuesta más acertada es la preparación. Las empresas que desarrollen ahora su capacidad podrán responder mejor a las futuras normativas, a las peticiones de los inversores, a las expectativas de los clientes y al escrutinio en materia de «greenwashing».
Qué significa la suspensión de la divulgación de información climática en Canadá
El 23 de abril de 2025, el Administradores de valores canadienses anunció que suspendería temporalmente los trabajos sobre una nueva norma de divulgación obligatoria relacionada con el clima. La CSA atribuyó esta decisión a la evolución de la situación a nivel mundial y en Estados Unidos, así como a las preocupaciones sobre la competitividad de los emisores canadienses.
Sin embargo, el anuncio no eliminó las obligaciones de divulgación. La CSA también recordó a los emisores que los riesgos significativos relacionados con el clima deben seguir divulgándose, de conformidad con la legislación vigente en materia de valores, cuando afecten a la actividad empresarial.
Esta distinción es importante. La suspensión afecta al calendario de aplicación de una nueva norma. No elimina, sin embargo, la necesidad empresarial de disponer de información fiable sobre sostenibilidad.
Para los profesionales canadienses, el mensaje es claro. El Pausa en la divulgación de información climática en Canadá supone una oportunidad para planificar, no una excusa para quedarse estancado.
Breve cronología del cambio en la política de divulgación de Canadá
| Fecha | Desarrollo | Por qué es importante |
|---|---|---|
| Marzo de 2023 | La OSFI publicó la Directriz B-15 sobre la gestión de los riesgos climáticos | Las entidades financieras obtuvieron unas expectativas más claras en materia de gobernanza climática, gestión de riesgos y divulgación de información. |
| Junio de 2024 | Canadá ha introducido nuevas disposiciones sobre el «greenwashing» mediante enmiendas a la Ley de Competencia | Las declaraciones medioambientales se convirtieron en un problema aún más acuciante en materia de cumplimiento normativo y reputación. |
| 18 de diciembre de 2024 | En El Consejo Canadiense de Normas de Sostenibilidad ha publicado las normas CSDS 1 y CSDS 2 | Canadá ha adoptado unas normas de divulgación voluntaria en materia de sostenibilidad alineadas con las normas mundiales del ISSB. |
| 23 de abril de 2025 | La CSA ha suspendido temporalmente los trabajos sobre una nueva norma obligatoria de divulgación de información climática | El proceso de elaboración de normas obligatorias se ralentizó, pero se mantuvieron las expectativas en materia de divulgación de riesgos significativos. |
| Junio de 2025 | En La Oficina de Competencia ha publicado las directrices definitivas sobre las declaraciones medioambientales | Las empresas obtuvieron orientaciones más claras sobre cómo evitar las afirmaciones medioambientales engañosas. |
Por qué el CSDS sigue siendo importante
El Consejo Canadiense de Normas de Sostenibilidad publicó las normas CSDS 1 y CSDS 2 en diciembre de 2024. CSDS 1 establece los requisitos generales para la divulgación de información financiera relevante relacionada con la sostenibilidad. La norma CSDS 2 se centra en los riesgos y oportunidades relevantes relacionados con el clima.
Estas normas son de carácter voluntario, salvo que las autoridades reguladoras o los gobiernos las hagan obligatorias. No obstante, son importantes porque ofrecen a las empresas canadienses un punto de referencia claro.
Además, se ajustan a la tendencia mundial en materia de información sobre sostenibilidad. El Fundación IFRS analiza cómo las distintas jurisdicciones aplican las normas del ISSB, lo que pone de manifiesto que la divulgación de información sobre sostenibilidad avanza hacia una mayor comparabilidad a nivel mundial. Las empresas canadienses que cuentan con inversores, prestamistas, clientes o sociedades matrices internacionales no pueden ignorar esta tendencia.
Los asesores profesionales también consideran que este cambio tiene un carácter estratégico. EY Canadá ha calificado las nuevas normas de Canadá como una oportunidad para mejorar la coordinación estratégica y la gestión de riesgos. KPMG Canadá señala que las normas del CSSB pueden ayudar a las empresas a facilitar la información sobre sostenibilidad que los inversores necesitan para tomar decisiones.
Por eso, la pausa en la presentación de informes podría aumentar la demanda de profesionales cualificados. Las empresas necesitan personas capaces de interpretar las normas voluntarias antes de que se conviertan en expectativas del mercado.
Un ejemplo práctico: el proveedor de tamaño medio
Pensemos en una empresa manufacturera canadiense de tamaño medio que vende componentes a grandes clientes norteamericanos.
Es posible que la empresa no esté sujeta hoy a una nueva norma climática obligatoria de la CSA. Sin embargo, es posible que sus clientes sigan solicitando datos sobre emisiones, información sobre riesgos climáticos, códigos de conducta de los proveedores o pruebas que respalden sus afirmaciones en materia de sostenibilidad. Es posible que su banco le pregunte cómo afecta el riesgo climático a sus operaciones. Es posible que su consejo de administración quiera comprender la exposición futura a los costes energéticos, a los fenómenos meteorológicos extremos o a las interrupciones en la cadena de suministro.
En este caso, la empresa no tiene por qué empezar con un informe de 100 páginas. Lo que necesita es un plan de preparación práctico.
Ese plan podría constar de cinco pasos:
- Analizar la sostenibilidad de los recursos cartográficos y los riesgos climáticos.
- Asignar responsables internos para los datos de los departamentos de finanzas, operaciones, compras, asuntos jurídicos y comunicaciones.
- Compara los informes actuales con el CSDS 1 y el CSDS 2.
- Revisar las declaraciones públicas sobre el medio ambiente para comprobar que estén bien fundamentadas y sean claras.
- Elabora un plan de mejora para los próximos 12 meses.
Este ejemplo muestra por qué la preparación para la divulgación no es solo una cuestión de cumplimiento normativo, sino también una capacidad empresarial.
La OSFI marca el rumbo a seguir
El sector financiero canadiense envía otra señal. El Oficina del Superintendente de Instituciones Financieras espera que las entidades financieras reguladas a nivel federal gestionen los riesgos relacionados con el clima y mejoren su resiliencia.
La Directriz B-15 de la OSFI se centra en la gobernanza, la gestión de riesgos, el análisis de escenarios y la divulgación de información. Asimismo, destaca la necesidad de mejorar la calidad de los datos y la medición de los riesgos climáticos a lo largo del tiempo.
Esto va más allá de los bancos y las aseguradoras. Las entidades financieras influyen en la economía en general a través de los préstamos, los seguros, las inversiones y la evaluación de riesgos. Cuando refuerzan sus procesos de gestión del riesgo climático, sus clientes suelen notar el impacto.
Por lo tanto, los profesionales canadienses deben comprender cómo el riesgo climático se refleja en las relaciones comerciales. Una pausa en la presentación de informes a nivel de valores no supone una pausa en las expectativas de los prestamistas, las aseguradoras, los inversores o los principales clientes.
El riesgo de «greenwashing» añade otra dimensión
En Canadá anuncia una pausa en la presentación de informes Además, va de la mano de un mayor escrutinio de las afirmaciones medioambientales.
En Oficina de Competencia de Canadá ha publicado unas directrices sobre las declaraciones medioambientales y el «greenwashing». En ellas se recuerda a las empresas que las declaraciones medioambientales no deben ser falsas ni engañosas. Además, las empresas deben disponer de la documentación acreditativa adecuada para respaldar dichas declaraciones cuando sea necesario.
Esto afecta a los equipos de marketing, de producto, a los departamentos jurídicos, a los equipos de sostenibilidad y a los directivos. Una empresa que afirme ser “ecológica”, “alineada con el objetivo de cero emisiones netas”, “con bajas emisiones de carbono” o “sostenible” necesita pruebas que lo demuestren. También debe elegir cuidadosamente sus palabras.
En la práctica, esto significa que los profesionales de la sostenibilidad deben establecer una conexión entre tres elementos: los datos, la estrategia y la comunicación. Los vínculos débiles entre estas áreas generan riesgos.
Lo que los profesionales deberían aprender ahora
Los profesionales más valiosos no se limitarán a “conocer las reglas”. Sabrán cómo convertir la incertidumbre en acción.
Competencias prioritarias para 2026
Los profesionales canadienses deberían dar prioridad a cinco áreas de competencias.
En primer lugar, deben comprender las normas CSDS 1 y CSDS 2. Deben saber cómo se relacionan estas normas con las IFRS S1 e IFRS S2, y cómo pueden contribuir a la preparación voluntaria.
En segundo lugar, deben aprender a realizar evaluaciones de materialidad. Esto ayuda a las empresas a identificar qué cuestiones relacionadas con la sostenibilidad y el clima pueden afectar a sus resultados financieros, al riesgo, a su reputación o a su estrategia.
En tercer lugar, deberían mejorar la gestión de los datos sobre sostenibilidad. Una presentación de informes sólida depende de una información fiable, de una atribución clara de responsabilidades y de controles internos.
En cuarto lugar, deben comprender la gestión de los riesgos climáticos. Esto incluye los riesgos físicos, los riesgos de transición, los cambios en las políticas, la evolución del mercado y el análisis de escenarios.
En quinto lugar, deben desarrollar habilidades de comunicación responsables. Esto ayuda a las empresas a evitar afirmaciones vagas y a respaldar sus declaraciones públicas con pruebas.
Por qué la formación es ahora una cuestión estratégica
En Canadá anuncia una pausa en la presentación de informes Da tiempo a las empresas. Pero el tiempo solo genera valor cuando las empresas lo aprovechan bien.
Para los profesionales, se trata de una oportunidad profesional. Las empresas necesitan personas capaces de interpretar el marco normativo, trabajar de forma transversal entre departamentos y traducir las normas en medidas prácticas. También necesitan líderes capaces de explicar la sostenibilidad en términos empresariales.
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Preguntas frecuentes
¿Significa la suspensión de la CSA que la divulgación de información climática ya no es relevante en Canadá?
No. La CSA ha suspendido temporalmente los trabajos sobre una nueva norma obligatoria, pero también ha confirmado que los riesgos significativos relacionados con el clima siguen estando sujetos a las obligaciones de información vigentes cuando afectan a la empresa.
¿Son obligatorios el CSDS 1 y el CSDS 2?
No de forma automática. Son de carácter voluntario, a menos que sean adoptadas por los organismos reguladores o los gobiernos. Sin embargo, constituyen un marco útil para las empresas que desean prepararse para las futuras exigencias en materia de información.
¿Por qué deberían los profesionales canadienses desarrollar sus competencias ahora?
Porque las expectativas del mercado siguen vigentes. Los inversores, los prestamistas, los clientes y los organismos reguladores siguen exigiendo información fiable sobre sostenibilidad, incluso mientras se va desarrollando la normativa oficial.
Reflexiones finales
En Canadá anuncia una pausa en la presentación de informes No supone el fin de la divulgación de información sobre sostenibilidad en Canadá. Se trata de un cambio en el calendario y la estrategia.
Las empresas siguen necesitando datos fiables. Los consejos de administración siguen necesitando información sobre los riesgos climáticos. Las entidades crediticias siguen necesitando confianza. Los clientes siguen pidiendo pruebas. Las autoridades reguladoras siguen vigilando las afirmaciones engañosas.
Los profesionales que desarrollen ahora sus competencias en materia de informes de sostenibilidad, riesgos climáticos y comunicación estarán mejor preparados para lo que está por venir. Además, ayudarán a sus empresas a pasar de la incertidumbre a la preparación.
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