La Fundación Eugenides se enfrenta al reto de demostrar su valor de un modo que vaya más allá del número de visitantes y el recuento de actos. Como institución educativa de cara al público, muchos de sus beneficios son reales pero más difíciles de medir y comunicar en términos financieros. La necesidad de un SROI surge de la importancia de traducir estos resultados en un impacto creíble y basado en pruebas que pueda reforzar la rendición de cuentas a las partes interesadas, respaldar las conversaciones sobre financiación y asociaciones y orientar las decisiones internas sobre dónde los programas aportan el mayor valor social.